viernes, 22 de abril de 2005
"Sé que no es común que los magistrados fallen de esta manera. Entiendo que la sentencia del juez fue muy audaz y por eso no tengo más que palabras de agradecimiento hacia él. La operación es determinante para mí. Es la única manera que tengo para poder concretar mi proyecto de vida, para formar una familia", dijo a Clarín la mujer que, según las pericias que se hicieron en el juicio, cumple con todos los estereotipos de un hombre.
Aunque aclara que la sentencia no logra reparar el daño que sufre desde su infancia ("Me discriminan en todos lados, hasta en mi familia", recuerda) sostiene que, a partir de ahora, "sólo pensaré en ser feliz como hombre, porque siempre me he sentido así. Con la diferencia que ahora estaré operado y con nuevos documentos".
Reconoce que la ansiedad la desbordaba hasta que oyó el fallo que la beneficiaba. "Lo primero que hice fue llamar al médico de La Plata. Y me puse a su disposición para operarme cuanto antes", cuenta.
Con una evidente timidez, se niega a hablar de su actual vínculo con sus hermanos y familiares más cercanos. Sólo dice: "Cuando se enteraron de la sentencia me llamaron y me prometieron todo su apoyo".