domingo, 15 de mayo de 2005
Fuente: Clarín
ESPAÑA: LA CARTA MAGNA SEÑALA QUE EL MONARCA DEBE REFRENDAR LAS NORMAS APROBADAS POR EL PARLAMENTO
Lo confirmó ayer un vocero. No presentará la "objeción de conciencia" que pidió la Iglesia.
El rey de España ratificará la ley de matrimonio gay cuando la apruebe el Parlamento, aseguró un vocero de la Casa Real. El portavoz de la conferencia episcopal, José Antonio Martínez Camino, había comunicado una nota de la entidad en donde se llama a la objeción de conciencia de los funcionarios para oponerse a la ley de matrimonio gay. La nota también estaba "dirigida al rey", declaró el vocero al diario El Mundo.
La Carta Magna establece que el monarca tiene que refrendar con su firma las leyes que diputados y senadores aprueban. "En definitiva", afirmaba ayer El Mundo, "la alta jerarquía eclesiástica pedía al monarca que anteponga sus creencias religiosas a sus obligaciones constitucionales y se niegue a refrendar el mencionado texto legal". Esta posición fue respaldada por el obispo de Valencia, Salvador Jiménez, quien señaló que el rey tiene derecho a la objeción de conciencia. En algunos medios se aludió a que don Juan Carlos podría llegar a adoptar una actitud parecida al rey de los belgas, Balduino, quién en 1990 abdicó durante 36 horas para no tener que sancionar con su firma la despenalización del aborto.
En Roma, donde se encuentra de visita, se preguntó al monarca por aquel episodio. "Yo soy el Rey de España y no de Bélgica", respondió con energía don Juan Carlos. Un vocero de la Casa Real informó a la agencia ANSA que el monarca "cumplirá rigurosamente" con sus funciones constitucionales, entre las cuales está la ratificación de las leyes aprobadas por el Parlamento.
El Ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, advirtió a la conferencia episcopal española que "prestaría un mal servicio al rey si intenta involucrarlo" en el debate sobre la ley de matrimonio homosexual. Añadió que "el rey de todos los españoles se ha caracterizado por una adecuación impecable a la Constitución" en el cumplimiento de sus funciones. "Lo ha hecho estupendamente durante años y tenemos la seguridad de que va a continuar así con toda normalidad", señaló el ministro.
Agencias y periódicos citan fuentes episcopales que señalan que la nota que llama a la desobediencia y la objeción de conciencia "establece un principio general y compete a todos los católicos junto a todas las personas con recta formación moral". Otras fuentes agregaron que "el rey es católico, le compete a él también el derecho y el deber de la objeción de conciencia ante una ley radicalmente injusta que corrompe la institución del matrimonio".
Varios alcaldes y concejales del Partido Popular anunciaron que no realizarían matrimonios homosexuales. El primer pedido a la objeción lo formulo desde el Vaticano el cardenal Alfonso López Portillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia. En la escalada de la Iglesia contra las bodas gays, también se exhortó a la objeción de conciencia a los jueces y funcionarios que tienen que celebrar los matrimonios civiles. Varias organizaciones de la magistratura han rechazado este pedido "estén o no de acuerdo" con las leyes.
Un vocero de Jueces para la Democracia señaló que "ningún magistrado dejará de celebrar matrimonios gays. Al llamarnos a la objeción se nos llama a cometer un delito, el de la discriminación". Manuel Torres, otro de los voceros gremiales de los jueces, señaló que "negarse a aplicar las leyes que emanan del Parlamento supondría incurrir en responsabilidad criminal, en delito de prevaricación".